SANTIAGO.-Las Águilas Cibaeñas, con una notable renovación dentro de la organización, exhiben
el mejor inicio de campaña regular en más de 20 años. Con su impresionante récord de 14 victorias y
solo 3 derrotas, se mantienen firmes en la primera posición, cerrando de esta manera el primer tercio
del torneo de béisbol invernal dominicano 2025-26, dedicado al inmortal Juan Marichal.
Con un roster cargado de cotizados prospectos, versatilidad y poderío ofensivo, la tropa aguilucha,
bajo la rienda del colombiano Luis “Pipe” Urueta, hilvana una racha de cuatro triunfos tras su victoria
del pasado jueves 13 de noviembre ante los Leones del Escogido en el Estadio Cibao, donde han
revivido el Valle de la Muerte, saliendo victoriosos en ocho de nueve presentaciones.
El equipo cibaeño entró a la pausa del Juego de Estrellas de la LIDOM de este año con una marca solo
comparable a la que lograron en la campaña 2004-05, hace más de veinte años.
Las Águilas, en ese entonces, completaron el primer tercio de la temporada el 14 de noviembre de
2004 con récord de 15 ganados y 3 perdidos, luego de 18 partidos jugados, consolidándose en el primer
puesto del campeonato dedicado a Monchín Pichardo.
Un final feliz tuvo el conjunto amarillo al cerrar la temporada regular en la primera posición con récord
de 30-19, tres juegos por encima de los Gigantes (28-22), a cuatro de las Estrellas (26-23) y a cuatro y
medio del Licey (26-24). Quedaron eliminados los Leones (22-28) y los Toros (17-32).
Los cibaeños, bajo la dirección de Félix Fermín, terminaron llevándose el campeonato ante su
archirrival, Tigres del Licey, empatando con estos en títulos ganados tras derrotarlos en un séptimo y
decisivo partido de la final celebrado el domingo 30 de enero de 2005 en el Estadio Cibao.
Contaron ese año las Águilas con un sólido cuerpo monticular conformado por los grandes ligas
Miguel Batista, José Lima, Bartolo Colón, Julián Tavárez, Juan Francisco Peña, Wandy Rodríguez,
Hipólito Pichardo, José Acevedo y Joaquín Benoit.
Además, los poderosos brazos de Fernando Hernández, José Vargas, Santiago Ramírez, Nelson A.
Cruz y Willie Roberts cumplieron cada uno su cuota desde la colina de los sustos para limitar la
ofensiva de los contrarios en cada etapa de la campaña.
El caballo de batalla en la regular lo fue Juan Francisco Peña, declarado Lanzador del Año al terminar
con marca de 6-2, 2.59 de efectividad, ponchando a 52 bateadores y cediendo solo siete boletos en
48.2 entradas en nueve aperturas. El cerrador aguilucho José Vargas fue líder del circuito en juegos
salvados con diecisiete.
Ese pitcheo aguilucho, punta de lanza durante toda la campaña, se mantuvo intacto, siendo la gran
revelación como abridor Nelson A. Cruz (4-3, 3.56) y, en el relevo, Santiago Ramírez (5-1, 0.90).
Contaron luego con la inyección de Claudio Vargas y Julián Tavárez para la semifinal, garantizando
una gran rotación abridora.
Luis Polonia, durante la ronda regular, llevó la voz cantante a la ofensiva al ganar los lideratos de
dobles (15), triples (4) y carreras anotadas (32). Alex Fernández bateó .288 con 5 jonrones y 27 vueltas
remolcadas, anotó 21 y fletó 10 dobles. Además, Edwin Encarnación cumplió su cuota (42 hits, 4 HR
y 18 CE) como antesalista.
Wily Mo Peña, pese al bajo promedio de .202 y poncharse 34 veces en 94 turnos, empujó 20 vueltas
en 25 partidos y quedó colíder en cuadrangulares de la liga con siete. Al final de la temporada anunció
su retiro Guillermo García, un emblemático jugador que logró ese mismo año la hazaña de los 50
jonrones.
Las Águilas navegaron solas durante la mayor parte de la campaña regular al sacar el máximo de sus
veteranos y, aunque en un momento peligró el cetro de la serie regular, el conjunto mamey se quedó
con el lugar que le corresponde en el orden alfabético.
Un arsenal de jugadores de Grandes Ligas que le entró al Licey no asustó a los cibaeños, ya que estos
ripostaron con el ingreso de Miguel Tejada, Miguel y Tony Batista, además de la activación de la lista
de lesionados de Bernie Castro. A diferencia del Licey, el grueso que dio el cetro de la serie regular a
los aguiluchos permaneció en el round robin.